| Baudelio Hernández
Baudelio hernández y Asociados, SC - MEXICO
En materia de piratería en relación a la Propiedad
Intelectual, especialmente en la producción de CD’s,
películas y libros, las cosas están empeorando día
con día y las autoridades no le hayan la cuadratura al
círculo, es decir que no le hayan una solución al
problema y no es que no quieran y en recientes encuestas relazadas,
la gente preferiría comprar un CD’s, películas
o libro original y no un pirata sin garantía y en la calle
bajo las mantas. La verdad se acentúa cuando vemos que
las autoridades han sido rebasadas en los países del llamado
tercer mundo y solo por mencionar en general diré que eso
acontece en todos los países de Latinoamérica incluyendo
el Caribe y en menos grado en Canadá y USA que también
tienen lo suyo pero en una escala verdaderamente reducida en los
mercados de pulgas en donde los americanos se dan vuelo comprando
a precios bajos productos pirata producidos en China y otras partes
del mundo, producidos también en USA y Canadá pero
en forma muy limitada debido a su organización contra la
delincuencia y desde luego a su ingreso per - capita que no tiene
relación con el ingreso de los demás países
aquí referidos. En Maracaná (estadio de fútbol),
el día 20 de Enero se triturarán un millón
de CD’s piratas, me parece muy bien ya que es mercancía
producida ilegalmente por bandas de piratas y de traficantes de
mercancía proveniente principalmente de los países
de Asia y/o de delincuentes organizados para delinquir en grandes
escalas usando gente que: A.- Necesita de trabajo dado que las
condiciones de desempleo los obligan a buscar la manera de ganar
dinero y la piratería es un refugio a eso desempleados
en los países que no generan suficientes empleos para evitar
este mal llamado “piratería”. B.- Aprovechando
la corrupción que es un lastre que no se puede erradicar
en los países pobres ni en los ricos, pero que en los primeros
es notable y peligrosa. C.- Usando a gente pobre y necesitada.
Así las cosas, me parece que es tiempo de buscar soluciones
que ayuden a la gente y que participe la propia agrupación
afectada con el problema de la piratería, esto es que las
productoras de CD’s, películas y libros, se unan
no para una guerra contra los vendedores de piratería en
pequeño sino contra las mafias organizadas y ya hay empresas
que han entendido este problema y que lo han evaluado no para
pasarle la bola a las autoridades sino para defenderse de una
manera tal que sean ganadores todos menos los delincuentes…como?
Es una pregunta difícil de responder y la respuesta es
compleja e implica una labor y un reto espectacular de las empresas
y de los gobiernos. El asunto es que los vendedores de piratería,
componen el más alto porcentaje del mercado gris en CD’s,
películas y libros sino también en vestuario, calzado,
etc., no obstante hay empresas que han llamado a los vendedores
callejeros o al dirigente de su organización y les han
propuesto venderles los CD’s de música originales
a un precio 70% abajo del precio de mercado con dos condiciones:
1.- Que se inscriban al padrón de pagadores de impuestos
para que les puedan vender la mercancía a los precios rebajados
pero facturando las ventas para que todo sea legal. 2.- Que hagan
publico que venden productos originales. La empresas saben que
ganan menos, pero también saben que no pierden, los gobiernos
tienen la obligación de facilitar el registro de esas personas
para que paguen impuestos sobre lo que consumen o compran (IMPUESTO
AL CONSUMO) dejando la burocracia que es otro grave problema y
este esquema funcionaría para CD’s, películas
y libros sino también en vestuario, calzado, etc. Sabemos
que no es la panacea y que el problema seguirá pero en
menor escala y que los beneficios a largo plazo serán buenos.
Mas acciones como esta y mas opiniones de los profesionistas del
área siempre ayudarán a las mayorías y a
solucionar lo problemas nacionales…no les parece y a los
involucrados les recuerdo que “Mas vale un arreglo mediado
que un juicio de nunca acabar” Baudelio Hernández.
MEXICO, Enero 20, 2005.
.
|